En la década de 1990 llega el boom de un nuevo recurso digital. Se trata de los ordenadores. Poco a poco, los colegios van incorporándolos, creando las primeras aulas de informática. Si bien, cada vez que aparece un nuevo recurso tecnológico, la sociedad pensaba que iba a ser revolucionario, este pensamiento llegó a cotas mucho más altas con los ordenadores. Se hablaba de cambio en los métodos de enseñanza, ya que los ordenadores permitían representar y organizar la información de formas nunca vistas hasta el momento.
A pesar de esto, pronto se entiende que en lugar de ser un gran cambio en la forma de enseñar, este recurso iba a ser una forma de apoyo a los procesos de enseñanza-aprendizaje. En los primeros años, cuando el conocimiento de los ordenadores era muy limitado, su uso en la enseñanza giraba en torno al ordenador como objeto de enseñanza, no como herramienta. Es decir, se utilizaban como algo que había que estudiar (Se abrían incluso para analizar su interior). Esto ocurría, principalmente, por dos razones:
-Al ser un recurso completamente nuevo, se desconocía su funcionamiento, así como había cierta falta de preparación por parte del profesorado.
-El software disponible al principio era escaso y aun no estaba dirigido hacia las escuelas.
Hoy en día, en cambio, hay gran cantidad de programas que está orientado hacia el uso escolar, siendo incontables las tareas que se pueden llevar a cabo en él. Además, estos programas evolucionan muy rápido, por lo que es necesario que los profesores realicen una formación contíua.
Por otro lado, ha cambiado mucho el número de ordenadores del que se dispone en las aulas. Se ha pasado de tener centros escolares aislados con un aula de informática a buscar que cada alumno pueda disponer de un ordenador para su uso escolar
1 ordenador 1 niño (Esto es aun un proyecto, aun no se ha alcanzado, pero se está en camino).
Uso de los ordenadores en los colegios No todo pueden ser cosas positivas. Según un estudio llevado a cabo por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), el uso de los ordenadores por parte de los estudiantes no conlleva ser mejor en las asignaturas.
En mi opinión, por todo lo tratado anteriormente, puede decirse que el ordenador es una herramienta que abre muchas posibilidades para el mundo de la enseñanza. Sin embargo, para que sea algo útil es necesario que los profesores estén completamente formados en su utilización y que se entienda el ordenador como una herramienta más que se puede utilizar para complementar las lecciones, realizar investigaciones, trabajos, presentaciones... No se puede pretender que el ordenador se convierta en un profesor por si mismo.
Además, es necesario que se cambien cosas en el uso escolar que se le da. Son una herramienta muy poderosa, pero si los datos muestran que los alumnos no mejoran con su utilización, es que algo se está haciendo mal. También es cierto y no menos importante que los ordenadores son caros, por lo que está muy bien que los centros hagan un esfuerzo para incorporarlos, pero no se puede olvidar que hay familias con menos recursos económicos y que no pueden permitirse tener uno en casa. Por eso, al menos por el momento, las tareas realizadas por los alumnos deberían ser algo escolar, nunca extraescolar, ya que puede haber alumnos sin capacidad de realizar dichas tareas en sus casas.